Cuando Thabo superó los 5,000 seguidores, sintió que por fin lo había logrado. Pero, en realidad, su negocio estaba hecho un caos.
Las facturas estaban por todos lados, el control de ingresos era totalmente manual y pagar a su equipo de medio tiempo le tomaba horas. ¿Y la temporada de impuestos? Una verdadera pesadilla.
Como muchos creadores y emprendedores en América Latina, tenía audiencia… pero no tenía un sistema claro ni organizado.